miércoles, 22 de mayo de 2019

ESTOY LOCAMENTE ENAMORADO


Estoy enamorado, locamente enamorado, perdidamente enamorado. Nunca creí que se podía amar así. Por conseguir su amor estoy listo a realizar el acto más heroico o el más abyecto de los crímenes. Por ella me siento capaz de todo. Es que verla otra vez me ha desquiciado y más ahora que he estado tan cerca de ella. Esta vez no solo he podido sentir la serena respiración que exhala su cálido, atractivo y exótico aroma, también he escuchado, lo juro, los latidos de su corazón.  Creo que   he perdido la cabeza. 


¿Puedo contentarme con recordar su belleza con palabras? No, no puedo ¿Lo hizo Dante con Beatriz?  Dicen los eruditos que es imposible describir  una belleza así. Hay que contentarse con verla. Yo fui más lejos, me acerqué a ella y le susurré al oído el apasionado amor que le tengo  y  me entrega total, le dije: no te pido una vida entera, no, ni tú lo merecerías ni yo podría resistir tanta felicidad. Solo quiero pasar contigo una sola noche de amor, nada más. Ah…, que modo tan agradable sería dejar luego este mundo.  Nefertiti me respondió con delicadeza haciendo un leve movimiento con la comisura derecha de sus labios. Desde entonces no puedo dormir, esto no es vida. 


Herbert


Berlín. Neues Museo.

16 de octubre de 2006.


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lunes, 8 de abril de 2019

DIARIO 16. Herbert Morote, el hombre tranquilo





Herbert Morote (1935, Pimentel, Perú). Cursó sus estudios en el colegio La Salle de Lima y después en el Colegio Militar Leoncio Prado. Doctor de Ciencias Económicas y Comerciales de la Universidad de San Marcos, obtuvo el Postgrado en Administración de Negocios en la Universidad de Indiana, Estados Unidos. Escritor tardío, así es como se considera nuestro autor, Juan Mejía Baca, ex-director de la Biblioteca Nacional de Perú, quien escribió "Más vale llegar a ser escritor tardío que no llegar a serlo, quedándonos el consuelo de saber apreciar lo bueno, como considero tu primer trabajo". Fue catedrático fundador de la Universidad de Lima.

Como sucedió con muchos jóvenes ejecutivos, el desgraciado gobierno del general Velasco animó a Morote a buscar nuevos horizontes. En 1990 se instaló en Madrid, desarrollando sus primeros proyectos literarios en la Escuela de Letras, institución ya desaparecida, y coincidiendo  con autores como José María Guelbenzu, Juan José Millas, Constantino Bértolo, Juan Luis Conde y Alejandro Gándara. Fue director de la Revista Literaria 90 LAGARTOS, de la Escuela de Letras de Madrid-. En el apartado teatral trabajó y colaboró con  José Sanchís Sinisterra, Juan Mayorga y Yolanda Pallín. Actualmente sigue residiendo en Madrid.

Sin duda alguna, tu vida ha sido un ejemplo de esfuerzo y superación. ¿Cómo un hombre de negocio decide dejar atrás su vida anterior y decide dedicarse a la literatura?

-  No fue una decisión difícil ni rápida. Lo había decidido muy joven cuando por consejo de mi padre preferí terminar Economía en vez de Filología. Mi padre me hizo ver que primero tenía que ganarme un sustento económico y luego dedicarme a lo que quisiera, por ejemplo: escribir.

A finales de los años sesenta se produce el alzamiento del General Juan Francisco Velasco Alvarado, ¿Cómo viviste el Golpe de Estado?

-       Fue terrible pero no extraño,  Perú ha vivido casi todo el tiempo bajo dictaduras. La última con Fujimori hasta el año 2000. Es una pena, en nuestro país no hay cultura política,  por eso seguimos gobernados por corruptos e ineptos que no hacen sino seguir protegiendo un neoliberalismo que prefiere una economía extractivista  explotando nuestros recursos naturales sin mejorar la calidad de vida del pueblo en su mayor parte indígena.  El gobierno del general Velasco hizo que dejara el país en 1971

¿Cómo ha incidido esa experiencia en tu obra? 

-  Ver mi país de lejos, visitarlo y constatar que no mejora, que el indígena sigue explotado, que los modelos de la sociedad son los de EEUU, que los medios hayan logrado  que se hable de fútbol y de comida cuando ni ganamos en fútbol y la gran mayoría no tiene qué comer, da rabia, tristeza.

¿Reprochas algo al Régimen Dictatorial de esa época? ¿Te arrepientes de las decisiones que tomaste?

No solo reprocho la larga lista de dictadores que hemos tenido, también me irrita los presidentes que hemos elegido en la democracia. Todos los presidentes vivos están presos, fugados o con causas judiciales abiertas. Lo peor es que no veo solución, los intelectuales peruanos miran a otro lado. Las medicinas son una de las más caras del mundo, no hay seguridad pública, estamos entre los peores países en cuanto a educación según el informe Pisa.  Y el peruano aguanta y aguanta. Es un pueblo muy bueno.


Cultivas en novela el género negro y el histórico. ¿Crees que a la hora de accionar el disparador de tu máquina fotográfica, el fotógrafo debe estar ligado de alguna manera emocionalmente con la persona que vas a autorretratar?

- Es imposible no autoretratarse cuando uno escribe sobre su patria, ya sea novela o ensayo. Uno puede disimularlo pero siempre  se termina desnudándose, tomando partido. Mi causa es la denuncia, intento desenmascarar a los responsables, a esos que pasan de rositas por la vida evitando entrar en temas difíciles. Esos intelectuales  que no quieren ofender al poder económico porque de ellos viven y a ellos sirven.
                               

 
Tu proceso creativo parte de la novela y el ensayo. Pero, ¿qué impulso te lleva a acabar escribiendo obras de teatro?

Siempre quise escribir teatro, de hecho mi primer libro fue una obra de teatro que nunca pudo ser representada porque como teatro era realmente mala, sin embargo se publicó con éxito gracias al director de la Biblioteca Nacional del Perú que vio en ella un texto de ensayo. Luego en España me di cuenta que el teatro tiene claves, secretos, técnica, así que tomé cursos con grandes dramaturgos españoles: Juan Mayorga, Sanchís Sinesterra y Yolanda Pallín. A ellos les debo todo.

Has escritos ensayos, novelas, relatos, cuentos, cartas, sin embargo tu extensa carrera literario se ha desarrollado también en el teatro. ¿Qué te aporta el teatro que no  te conceden el resto de géneros literarios?

- La voz que persigo sale más clara y efectiva. Los temas son más variados y me dan descanso emocional.


Los Ayacuchos es una obra de teatro donde se representa de una forma medida y contenida la manipulación que sufrieron los indígenas peruanos, tanto por las fuerzas del Virrey, como por la de los llamados patriotas. ¿Crees que la Historia le debe algo a los pueblos autóctonos de las diferentes regiones?

-Buena pregunta¡ pero requeriría tiempo responderla, quizá en el conversatorio del próximo jueves podamos hacerlo. Según que país la reacción a la Conquista es diferente. En México ha quedado cierto rencor y malestar. En Perú tenemos enterrado a Pizarro en la  Catedral de Lima, primera capilla entrando por la izquierda. Nosotros somos descendientes de esos españoles, no de los españoles que se quedaron en casita.  Los indígenas quechua-hablantes siguen discriminados en Perú por los criollos y eso me irrita, desconsuela y hasta me violenta.

¿Quiénes deberían ser los responsables, si los hubiese, de reponer la dignidad y la memoria de esos pueblos?

-  Hay que confiar en el pueblo. Lo que hay que hacer es dar a esos indígenas las mismas oportunidades de desarrollo que a los criollos. Hay que darles la misma educación, salud publica y seguridad. Parece que nadie se da cuenta que la discriminación se inicia con  el presupuesto del país.  Las compañía mineras y las empresas que exportan productos agrícolas son las que más ganan en Perú, y las que peor pagan. Los pueblos que producen la riqueza del país son los más pobres e incultos. Y no tengo que ser comunista, que no soy, para decir esto.


¿Sobre qué pilares fundamentales se sustentan los personajes de tus obras teatrales?

- Son variados los temas que trato, quizá el punto en común es que son buenas personas que enfrenta situaciones difíciles que a todos nos pueden pasar.


¿Pueden ser tus personajes, llegado el caso, de representar tu alter ego?

-  Sin duda, es imposible despegarse de sus personajes, uno los siente y sufre con ellos, aun con los malos

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

- Estoy metido en un proyecto muy largo. Deseo contar la independencia del Perú desde distintos puntos de vista. Uno de ellos el de los españoles que lucharon en Ayacucho (1824) y que se sintieron abandonados por el gobierno español de Fernando VII. Otro, los patriotas criollos. Otro, los indígenas que eran reclutados a la fuerza y luchaban por ambos bandos. Creo que la historia de la independencia de América está mal contada, tiene mucho de heroísmo y poco de análisis

…………..

Escritor, novelista, ensayista y dramaturgo, Herbert Morote es un autor de raza, de los que empuñan una pluma para salvarse a sí mismo, para no desfallecer, para mostrarnos todos aquellas deidades que le atormentan y que, en un acto de catarsis, plasma en sus obras buscando lectores que le leen o que le oigan.  Herbert Morote es una autor honesto cuya máxima personal es no traicionar sus principios y sus valores, pase lo que pase, escriba lo que escriba.

El próximo jueves  día 4 de abril, a las 20:00 horas, es una buena ocasión para hablar y charlar con nuestro autor, en el Teatro Monterrey de El Paso, en  un encuentro literario sobre su obra, donde estará acompañado por el crítico literario Jorge Rodríguez Padrón, que presentará  la obra del escritor invitado, y junto con el dramaturgo Antonio Tabares, quien entablará una conversación en torno a su escritura teatral. Tendremos la ocasión de hablar de tú a tú, con uno de los dramaturgos peruanos más incisivo del panorama iberoamericano.

                                                                                                           Guillermo de Jorge



domingo, 17 de marzo de 2019


Ing. Enrique Moya Bendezú. (Q.E.P.D.) JAUCCALLA




A fin de año recibí un correo de mi  antiguo y sabio amigo que decía lo siguiente:
Querido Herbert: En los campesinos quechuas de Ayacucho hay un término para desearse bienestar al despedirse y al retirarse SE DICE JAUCCALLA que QUIERE DECIR VIVE TRANQUILO VIVE  EN ARMONIA CON TODO. Ese término lo quiero usar para desearte tranquilidad y armonía y en extensión de salud el año que viene.  
No sé qué pasará en el Perú y en Ayacucho,  seguirá la mediocridad  porque quienes han asumido los cargos públicos  no tienen el liderazgo  que se requiere para cambiar la gestión Publica y motivar a la sociedad ni  tienen ninguna propuesta  de gestión política seria, vienen de movimientos voluntariosos; y en algunos casos  son inversiones  en política para cobrar en obras.
La única posibilidad es la acción  de incidencia que realiza el Patronato Piquimachay  que preside Carlos Añaños
Bueno Herbert un abrazo y  mis mejores deseos por tu bienestar 
Enrique Moya  

Mi gran y antiguo amigo Enrique Moya Bendezú falleció sorpresivamente el pasado 14 de marzo dejando una gran pérdida para su familia, amigos, y en especial para Ayacucho.  Ingeniero Agrónomo graduado en La Molina dedicó su vida  a diferentes proyectos relacionados con la crianza y comercialización de auquénidos y tubérculos. Su labor docente lo llevó a ocupar el rectorado de la prestigiosa Universidad San Cristóbal de Huamanga donde dejó su huella en la educación superior de la región.  Su simpatía por una democracia cristiana y social lo tentó varias veces a entrar en la política sin que ello le distrajera de su causa principal: el desarrollo de Ayacucho. Fue así que en sus últimos años fue asesor del Patronato Piquimachay que preside Carlos Añaños y que se estableció para ayudar al fomento y desarrollo de Ayacucho.
La amistad  con Enrique se inició en el Colegio Militar Leoncio Prado (1950-1952) y  se mantuvo y acrecentó con mi dedicación al mantenimiento de la memoria histórica de lo ocurrido en los años trágicos de la violencia en nuestro país. En nuestra biblioteca virtual https://www.verdadyreconciliacionperu.com/  se puede leer su libro “DE HUAMANGA, en los años sesenta y setenta”, publicado por la UNSCH, que contiene veinticinco deliciosas crónicas de la Huamanga de esos años.
Te echaré de menos querido Enrique, pero sé que ahora estás tranquilo y en armonía con todo. Jauccalla.
Un abrazo muy fuerte.
Herbert





martes, 30 de octubre de 2018

UNA MUJER QUE ILUMINA

 





¿Quién era esa mujer a la que se le rindió un inolvidable y conmovedor homenaje en el abarrotado Teatro La Latina el pasado lunes 29 de octubre?  No era  una artista de moda, ni dramaturga de renombre, ni coreógrafa de prestigio y sin embargo atrajo la máxima admiración y cariño de todos los “teatreros” que tuvimos la suerte de conocerla.  
En este mundo de rutilantes vedettes y efímero famoseo en el que nos ha tocado vivir,  conocer a Kathleen López Kilcoyne fue un grito de esperanza y optimismo en el ser humano.  No todo está perdido, parecía trasmitir su personalidad, hay que tener esperanza en el otro.
En Kathy veías  a alguien genuinamente interesada por ti que siempre se alegraba de verte. No importaba si la encontrabas en el metro, en una cafetería o un bar, ella invariablemente mostraba esa calidez humana tan ausente en el caos de la modernidad.
Debía ser agotador su trabajo como subdirectora de la productora de teatro Pentacion, propietaria de dos importantes teatros en Madrid y  con una enorme red de distribución teatral en España.  Su agenda no tenía horas ni días de descanso, ella vivía a tope, sin embargo cuando acudías a ella todo se paralizaba a su alrededor, tú eras su persona más importante y solucionaba el asunto con una naturalidad pasmosa. Y eso lo hacía porque a base de conocimientos y dedicación llegó a conocer los entresijos del teatro y las peculiaridades de su gente.
Todo esto se testimonió en el teatro La Latina mediante las palabras de actrices (Concha Velasco y Lola Herrera), técnicos y ejecutivos de Pentacion, amigos, familiares y hasta la enfermera de Cuidados Paliativos del Hospital 12 de Octubre dio cuenta de su integridad moral, alegría y valor. Kathy falleció luego de 2 años y medio de lucha contra el cáncer. Tenía solo 54 años.
Los recuerdos relatados por los  participantes nos conmovieron y a la vez sirvieron para apreciar una vez más todo lo que un ser como Kathy puede influir en tu vida. Aunque no lleguemos nunca a su nivel, creo que mostró un camino  sobre el que deberíamos reflexionar.
Los emotivos testimonios finales de Jesús Cimarro, presidente de Pentacion, y de Ana Labordeta, viuda de Kathy, llegaron al corazón de los asistentes y nos hicieron salir del teatro cavilando sobre ¿qué es lo que  nos hace ser buenas personas?
Gracias querida Kathleen López Kilcoyne por el ejemplo que has dejado.
Descansa en paz.

Herbert
Madrid 30 de octubre de 2018



miércoles, 12 de septiembre de 2018

¿PODRÁ UN REFERÉNDUM SALVAR AL PERÚ?




Me van a tener que disculpar muchos amigos intelectuales y personalidades a quienes respeto y admiro por sus honradas trayectorias profesionales, pero la propuesta de un referéndum para mejorar las instituciones del país no va eliminar la corrupción impregnada desde tiempos inmemorables y agudizada en las últimas décadas. Tampoco va a mejorar la brecha cada vez más amplia entre las clases ricas y las pobres. Y menos logrará que pensemos que la educación es algo básico para levantar un país.
El problema no son las leyes, es la gente. Decía alguien que la única ley que falta en el Perú es la que ordene: “cúmplanse todas las leyes”. Veamos, ¿quién va implementar la nueva Constitución?, ¿quién va poner en orden al Poder Judicial y contratar jueces honrados que deseen vivir solamente de su sueldo?,  ¿quién va a mejorar la Educación, la Sanidad, la Seguridad Pública, sin aumentar impuestos a tantas empresas y personas que no los pagan o  pagan poco?
La respuesta inequívoca a lo que se tiene que hacer es que son los mismos peruanos los que deben resolver esos problemas.   ¿Pero dónde están esos peruanos? ¿Dónde? ¿No son los mismos que los que tienen su mente absorta por el fútbol o entretenidos en su celular hablando babosadas?  ¿No son los mismos que llenan las redes sociales de groserías o dedican horas haciendo memes sin importancia? ¿No son los mismos que pasan horas en desplazarse a su trabajo para llevar el pan a su casa mientras están expuestos a que les roben o las manoseen?
El año 1993 escribí el libro “Réquiem por Perú mi Patria” que fue reeditado en 2004 (http://www.herbertmorote.com/requiem2004.asp). Algunos dijeron que exageraba, que era un fatalista incurable, un catastrofista. No sé lo que dirán ahora que desgraciadamente se han cumplido mis peores pronósticos. Por mi parte no me siento orgulloso de vaticinios que la realidad mostró que eran modestos, considerando que todos los presidentes aún vivos están procesados, presos o fugados de la justicia.
Ante la avalancha de detractores a ese libro, algunos de ellos jóvenes universitarios, escribí en 2006 el libro –Pero… ¿tiene el Perú salvación?– http://www.herbertmorote.com/tiene_peru.asp aquel que El Comercio consideró como uno de los mejores libros publicados ese año. Pues bien en ese ensayo analizaba el asunto de la educación como único medio para progresar. Por supuesto que no se ha hecho nada, las universidades nacionales siguen con unos presupuestos miserables, y casi la totalidad, sí, casi la totalidad de las universidades privadas son una estafa, sin profesores calificados porque no los hay, sin bibliotecas, sin trabajos de investigación. Ah… eso sí, producen enormes ganancias a sus dueños, quienes lo emplean para financiar sus carreras políticas. A ver.. ¿quién se atreve a cerrar esos cientos  de universidades desparramadas hasta en recónditos pueblos creando malsanas esperanzas en la juventud? ¿Lo hará el referéndum? ¿Podrá el referéndum aumentar el sueldo mínimo de la clase trabajadora o mejorar la calidad del agua potable y darla a todos los peruanos? ¿Podrá el referéndum hacer que los policías no trabajen sus horas libres o vacaciones sirviendo a particulares y sean más eficientes y honrados? ¿Podrá el referéndum cambiar nuestra economía extractivista y convertirla en una economía moderna de transformación y de servicios eficientes? ¿Podrá el referéndum hacer que bajen las medicinas, que son las más caras del mundo como varias veces se ha denunciado? ¿Podrá el referéndum hacer que bajen los intereses de tarjetas bancarias que son de 120% o más al año? No, para eso no se necesita referéndum, se necesita valor y honradez.
Los peruanos siempre han creído que el candidato presidencial llámese como se llame iba a resolver todos los problemas del país. Ahora cree que es el referéndum. Eso son sueños de opio. Lo único que salva a un país es un pueblo educado, fijémonos por ejemplo en Corea del Sur, que después de la II Guerra Mundial tenía un 60% de analfabetos y ahora es una potencia mundial gracias a su educación.
Es verdad que gran parte de la educación está en manos de la familia, pero la otra parte es responsabilidad del Estado que hasta ahora no ha podido, o más bien no ha querido, o mejor aún ha obedecido a las presiones de los intereses económicos para mantener a un Perú ignorante con la excusa de que no hay dinero.
El referéndum que se pretende es otra cortina de humo sobre la verdadera realidad nacional.
Herbert Morote
11 de septiembre de 2018


NOVELA HISTÓRICA. LA VISITA DE BOLÍVAR

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Esta ágil novela histórica (106 pp) es una adaptación de la obra de teatro que con el mismo nombre  se estrenó en Lima en abril de 2018.
Creo que la versión novelada es más asequible a los gustos de lectura de hoy porque permite elaborar sobre el pensamiento de los personajes, sus temores, deseos y ambiciones.  También es un buen recuerdo de la obra de teatro misma.
Además el libro contiene un Anexo Histórico sobre el misterioso asesinato de Bernardo Monteagudo, asesor de Bolívar  y de San Martín, y una semblanza de él.  
Su edición ha estado a cargo de Diva Producciones, productora de la obra de teatro, y, hasta nuevo aviso, estará solo a la venta en el Teatro Federico García Lorca, del Centro Español del Perú en Lima, y en  on  Lima, y en la oficina de la productor  Diva Producciones, Jirón Ayacucho 282- Teléfonos 242-2738/446-3623 o 9711 37656. Precio 15 soles.
Esta es la contratapa del libro: